
por Fesal Chaín
En agosto de 2009, escribíamos sobre Kawell Kelun editores, y nos planteábamos como una editorial comunitaria y de resistencia cultural. Planteábamos junto a René Acevedo que ser una editorial comunitaria, significaba basarse en esfuerzos y aportes colectivos, tanto en el ámbito literario como en el financiero. De esta manera explicábamos que todos los libros que publicamos son producto del trabajo y esfuerzo de grupos que realizan actividades de carácter financiero y cultural, que les permitan publicar títulos de autores individuales o antologías. También afirmábamos que la editorial no obtiene utilidades netas, sino que cobramos honorarios por nuestro trabajo de edición. Finalmente planteábamos que somos una editorial desde y para la resistencia cultural, ¿Qué significa esto? Que somos editores que priorizamos autores y colectivos culturales críticos al actual sistema de dominación económico, político y social, y que optamos por ser un medio de expresión de los cientos de creadores chilenos y de América Latina, marginados de los circuitos oficiales y de la cultura institucional.
Esta primera mirada no ha cambiado, sino que fruto de nuestro trabajo ininterrumpido de 2 años, se ha ido profundizando. En agosto de este año 2010 planteamos que Kawel Kelun editores es fundamentalmente una editorial desde los sectores sociales postergados y discriminados, y reafirmamos la opción de trabajo en el ámbito de las Antologías, porque justamente permiten a bajo costo individual para cada creador y creadora, mostrar su trabajo y hacerse visibles en el imaginario cultural chileno y sudamericano.
Así hoy , priorizamos tanto los libros individuales pero de esfuerzo colectivo y los libros de grupos de escritores y escritoras. Gracias a la definición de amigos y amigas que participan de la iniciativa, podemos afirmar efectivamente que nuestro trabajo editorial contiene proyectos de vida, compromisos sociales y humanitarios. Nuestros libros se plantean entonces, elevar y contribuir al progreso personal y social, como un aliciente que eleva la auto estima y una vida digna de quienes pertenecen al pueblo. De esta modo los proyectos de los libros colectivos son una declaración de amor y un compromiso con la palabra tantas veces silenciada.
En agosto de 2009, escribíamos sobre Kawell Kelun editores, y nos planteábamos como una editorial comunitaria y de resistencia cultural. Planteábamos junto a René Acevedo que ser una editorial comunitaria, significaba basarse en esfuerzos y aportes colectivos, tanto en el ámbito literario como en el financiero. De esta manera explicábamos que todos los libros que publicamos son producto del trabajo y esfuerzo de grupos que realizan actividades de carácter financiero y cultural, que les permitan publicar títulos de autores individuales o antologías. También afirmábamos que la editorial no obtiene utilidades netas, sino que cobramos honorarios por nuestro trabajo de edición. Finalmente planteábamos que somos una editorial desde y para la resistencia cultural, ¿Qué significa esto? Que somos editores que priorizamos autores y colectivos culturales críticos al actual sistema de dominación económico, político y social, y que optamos por ser un medio de expresión de los cientos de creadores chilenos y de América Latina, marginados de los circuitos oficiales y de la cultura institucional.
Esta primera mirada no ha cambiado, sino que fruto de nuestro trabajo ininterrumpido de 2 años, se ha ido profundizando. En agosto de este año 2010 planteamos que Kawel Kelun editores es fundamentalmente una editorial desde los sectores sociales postergados y discriminados, y reafirmamos la opción de trabajo en el ámbito de las Antologías, porque justamente permiten a bajo costo individual para cada creador y creadora, mostrar su trabajo y hacerse visibles en el imaginario cultural chileno y sudamericano.
Así hoy , priorizamos tanto los libros individuales pero de esfuerzo colectivo y los libros de grupos de escritores y escritoras. Gracias a la definición de amigos y amigas que participan de la iniciativa, podemos afirmar efectivamente que nuestro trabajo editorial contiene proyectos de vida, compromisos sociales y humanitarios. Nuestros libros se plantean entonces, elevar y contribuir al progreso personal y social, como un aliciente que eleva la auto estima y una vida digna de quienes pertenecen al pueblo. De esta modo los proyectos de los libros colectivos son una declaración de amor y un compromiso con la palabra tantas veces silenciada.